lunes, 31 de diciembre de 2007

Feliz año





Urrugne
24.12.07

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Muchas gracias a todos los que visitais este rincón y que tengais un buen año nuevo. Un abrazo.
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Para el 2008:
Ver esta película,
Y también esta otra,
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domingo, 30 de diciembre de 2007

Patrice Leconte, La viuda de Saint-Pierre


Hacía meses que no veía una película. Ahora, gracias a un artilugio que graba de la televisión y que acabo de adquirir, he recuperado el placer del cine. Estoy encantado, aunque sea en detrimento, al menos por ahora, del tiempo que dedicaba a la lectura.

La viuda de Saint-Pierre (1999), del francés Patrice Leconte, es una impresionante película llevada con mano firme y exquisita; interpretada por dos actores de quitarse el sombrero: Juliette Binoche y Daniel Auteuil. Sin que Emil Kusturika –también conocido como director de cine- desmerezca.

Se desarrolla en la colonia francesa de Saint-Pierre et Miquelon (una isla junto a Terranova que Glo sacó en un post hace unos días), hacia 1849, en tiempos de la Segunda República.

Se nos plantea aquí un inquietante dilema moral: el de un hombre que antepone su deber militar al amor de su esposa y el de ésta, enamorada de su marido, pero que opta por seguir el dictado de su propia conciencia, en un caso de pena de muerte, a sabiendas de que ello puede ser fatal para su amado.

El personaje de Daniel Auteuil, el militar, es impresionante, su fatalismo estremece. Como estremece el amor que siente por su mujer. Un amor por encima de los convencionalismos de la pequeña colonia, un amor por encima del deber, un amor por encima de todo. El sometimiento voluntario e inexorable a la vida y sus circunstancias. Sin quejas, sin excusas. El fatalismo. El amor como una religión.

La viuda es el nombre popular con que se conoce a la guillotina en Francia. El cine francés, una vez más, demuestra en esta maravillosa película que goza de excelente salud.

sábado, 29 de diciembre de 2007

La "princesa" asesinada















El asesinato en Pakistán de Benazir Bhuto me ha causado una gran impresión. Estos días intento profundizar un poco en la personalidad política de esta mujer y en la de su país. Este artículo del historiador Juanjo Sánchez Arreseigor ha sido una ayuda. Como es lógico caben muchas matizaciones pero resume muy bien el tema. Estremece la realidad demográfica -y social- de algunos paises y del mundo en general.

El cabo de Higuer






Hendaya
21.12.07

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Respiro navideño






Urrugne
24.12.07

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Aprovecho un respiro navideño para escaparme a tirar unas fotos. Como siempre utilizo la luz mañanera tenía ganas de cambiar. Me dirijo hacia los acantilados de Urrugne con la vaga idea de captar la luz del anochecer.

En el solsticio de invierno toda va tan rápido que debo apresurarme. En cuanto me sitúo en un altozano, frente al cabo de Higuer, diviso la esfera rojiza del sol deslizándose horizonte abajo. La cámara, naturalmente, se queda atrapada.

El cielo está despejado; la brisa que se levanta del mar ha enfriado la atmósfera; apenas algunas gaviotas sobrevuelan silenciosas la línea de la costa; los campos y bosquecillos se desdibujan lentamente como para irse a dormir. De no ser por el tráfago de la carretera -de la que es dificil abstraerse- la puesta del sol sería un momento casi místico.

Ha comenzado el parpadeo de la luz del faro. El mar solitario se oscurece, las olas revientan de espuma sobre las rocas. El cielo entretanto ofrece una sobria gama de tonos naranjas.
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viernes, 21 de diciembre de 2007

La chistorra y el papamovil



Hacía semanas que no me acercaba por la capital y se me ha ocurrido ir hoy, festividad de Santo Tomás, uno de esos días en que la multitud parece ocupar todo el espacio. Concluída mi gestión me he dado una vuelta por la Concha sin atreverme a pisar las calles más céntricas ni, mucho menos, la parte vieja. He entretenido la vuelta en el tren con un periódico gratuito.

“Todos a por la txistorra”, apela el periódico Qué! (puntuado a la inglesa o a la francesa)- desde su portada de hoy. Sólo en la capital “nos comeremos en txistorra lo mismo que pesa el Peine del Viento: nueve toneladas”, añade el rotativo.

En un recuadrito celeste se informa también que se trata de una tonelada más “de lo que pesan cinco coches familiares o el papamovil.” Realmente curioso. En la página siguiente el titular nos advierte que “para disfrutar bien de la fiesta hay que vestirse de baserritarra” aunque, un poco más abajo, precisa que “no es imprescindible”.

Casi mejor porque, como también se nos informa, el traje de las chicas ronda los 200 euros y 100 el de los chicos, “aunque los hay más baratos”.

En fin, una información exhaustiva sobre el evento que, tradicionalmemnte, inaugura las fiestas navideñas. Y, en efecto, una muchedumbre, procedente de los distintos barrios, afluía a media mañana hacia el centro de la ciudad. Había muchísimos jóvenes, distribuídos en grupos, y la mayoría, ajenos a la carestía de la vida, iban vestidos de baserritarras.

El periódico no facilita la previsión de consumo de vino y sidra pero, a juzgar por el tintineo de las botellas que se escuchaba en las calles, la cifra estará en proporción a la de la preciada chistorra, en proporción al papamovil y, por supuesto, en proporción al Peine del Viento.

martes, 18 de diciembre de 2007

Bon jour




Hendaya
18.12.07

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Añoraba las nubes después de tantos días de inmaculados cielos azules y atmósfera gélida. Helas aquí, paseándose sobre el horizonte. La playa estaba hoy -en el comienzo de la bajamar- deliciosamente tranquila. El oleaje se ha apaciguado, el clamor marino se ha convertido en un susurro. Las gaviotas, y sus chillidos, se han alejado hacia los acantilados. La arena tersa y la temperatura agradable invitaban al paseo. Bon jour, he saludado a una bella joven con una larga falda negra y un sombrerito de ala redonda del mismo color que jugaba con su lulú blanco. Bon jour, ha contestado ella con una sonrisa encantadora y una ligera y cortés inclinación de cabeza. Tobías, mi perrito, ha corrido a sus anchas. El también estaba de buen humor –siempre lo está- pero esta mañana tenía ganas de jugar.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Cioran en Ibiza

A mediados de los sesenta Cioran pasa unas semanas en Ibiza. La experiencia no le resulta demasiado agradable. La razón es sencilla. “Con unos nervios como los míos –escribe- no se debe dejar el norte. El calor pone a flor de piel todas mis debilidades”. En la isla se le recrudece el insomnio y el ruido le martiriza: “La alegría de vivir ha desaparecido con la llegada del ruido. El mundo debería haberse acabado hace cincuenta años; o, mejor aún, hace cincuenta siglos.”

Sus notas sobre aquellas vacaciones están recogidas en Cuaderno de Talamanca. Leí el libro de prestado -como tantos otros libros-, hace varios años y ahora encuentro unas notas en un cuadernito que reviso mientras hago limpieza de papeles.

Sobre la política, Emile lo tiene claro. Al parecer en su juventud rumana mantuvo coqueteos con un partido fascista. Ahora, sin embargo, ya está para poco en este campo: “Las personas de derechas me desagradan por la derecha, y las de izquierda por la izquierda”.

El tema del fracaso, cómo no, también está muy presente en el librito: “Si pudiéramos experimentar una voluptuosidad secreta cada vez que no se hace ningún caso de nosotros, tendríamos la llave de la felicidad.”

En la torridez de las noches ibicencas, más bien desesperado, escribe este enigmático aforismo: “Todo lo que en mí es auténtico proviene de la timidez de mi juventud”.

domingo, 16 de diciembre de 2007

¡Qué frío!






Hendaya
13.12.07

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El otoño se despide con frío y sol. Amanecen los días cubiertos de escarcha, las brumas tenues dan paso a cielos azules, sin una nube que los altere. Un gélido airecillo del norte despeja la playa y se busca la caricia del sol al mediodía. A esa hora los paseantes nos deslizamos como fantasmas, huímos de las sombras, nos regodeamos con los rayos solares que ponen una nota tibia en este azul inusitado, casi triste de puro radiante.
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viernes, 14 de diciembre de 2007

Basura ecológica o las trolas de Iberdrola

Iberdrola se ha puesto a repartir dinero a manos llenas - en forma de publicidad- entre los medios de comunicación. Los medios de comunicación, naturalmente, le están muy agradecidos y es de esperar que sabrán, cuando sea necesario y conveniente, agradecer tanta generosidad. La cosa se llama Iberdrola Renovables.

Tengo delante un recorte a toda página con el spot. Es una pequeña maravilla del arte publicitario. ¿Hay algún arte hoy día que sea equiparable al arte publicitario? Es difícil porque el nivel está altísimo. Siento no ofrecer la imagen en cuestión pero he decretado que mi blog es un espacio libre de aerogeneradores.

Tenemos un mar verde pálido y un cielo azul desvaído, todo como un amanecer en un mundo impoluto e incontaminado, es decir, un amanecer en el paraiso terrenal. Entre uno y otro se perciben unas colinitas suaves y onduladas y sobre las colinitas un total de nueve aerogeneradores. Los dos de la izquierda se ven con nitidez; los restantes son como caprichosos e inofensivos postecitos de la luz que se pierden en el horizonte. La imagen, desde luego, es de una dulzura evangélica. Nada que ver con la impresión de dureza y agresividad que producen estos artilugios mastodónticos cuando te aproximas a ellos, si es que tienes el valor para hacerlo. Los animales, por ejemplo, los evitan cuidadosamente, por si las moscas, y me temo que a las plantas les ocurre otro tanto. En fin, la vida natural es bastante insensible al arte publicitario.

En el título del texto explicativo se indica: “Gracias por invertir en un mundo Renovable”. Qué sutileza. Qué educación y cortesía exquisitas. Así da gusto. Te dan las gracias por invertir en Iberdrola, “la primera eólica del mundo por potencia instalada” y, a la vez, te dejan caer, como quien no quiere la cosa, que no pasa nada por meter estos mamotretos en medio de la naturaleza pues, al fin y al cabo, el mundo es renovable. Un concepto ecológico muy interesante y esperanzador. Podemos hacer lo que nos salga de los huevos porque, después de todo, como su propio nombre indica, estamos en “un mundo Renovable”, así con su preceptiva mayúscula.

Y, siguiendo esta política huevera o tetosterónica, la compañía Iberdrola y otras de su cuerda, se ha dedicado en los últimos años a invadir el país entero, desde el cabo de Higuer hasta Tarifa, desde Finisterre al Cabo de Rosas, con este salvajismo estético, con esta aberración ecológica al que le han puesto el bonito nombre de “parques eólicos”.

Hasta el momento parecía que esta política de “parques eólicos” se iba a conformar con arrasar los montes y colinas de todos el país, dejar las cumbres peladas y ocupar grandes superficies en las que no sólo no crece un árbol sino que, por no crecer, no crece ni la yerba. Hasta el momento parecía que uno sólo iba a tener que comerse este marrón estético cuando se desplazara por las rutas del interior. Pero hete aquí que esta campañita prenavideña de reparto de dinero a manos llenas entre los medios de comunicación deja intuir –la imagen que la preside no puede ser más clara- que la costa –o lo que queda de ella- también puede ser un buen lugar para instalar estos “parques”. Ya se sabe, además, que en la costa soplan vientos potentes, es decir, la materia prima de este invento.

Como los medios de comunicación están tan encantados con el aguinaldo que les ha repartido Iberdrola no es previsible que ninguno de ellos vaya a oponerse, ni a emitir alegaciones al respecto, ni, mucho menos, a criticar esta política. El texto del anuncio lo dice bien claro: “Una compañía que apuesta por energías que respetan el medio ambiente”. ¿Qué más se puede pedir?
Y, en tanto progresa esta bendición del cielo, le seguiremos comprando energía –nuclear por supuesto- a los franceses. Porque aquí ya se sabe lo nuclear es tabú, pero no hay inconveniente en adquirirla a los vecinos. Será por dinero.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Aprovechando el vendaval





Cuando sopla fuerte el viento aparecen en la playa, con puntualidad republicana, los windsurfistas y los surf-parapentistas. Hasta hoy no había visto nunca esta nueva modalidad deportiva: el carrito o la goitibera surfera. Aquí dos ejemplos: uno de cuatro ruedas y el otro de tres y dos plazas. Se mueven por la orilla a considerable velocidad y no poco regocijo. A los pilotos, como es habitual entre los deportistas franceses, no les falta detalle en el equipamento.




El buscametales es otro de los habituales de los temporales. Es un trabajo solitario, pacienzudo y laborioso. El equipo que utilizan -el detector en una mano, una pala en la otra para hacer agujeros y un artilugio eléctrico abrochado a la cintura- no parece demasiado cómodo ni ligero. Son capaces de pasar largas horas perforando la arena, en medio de una borrasca y sin inmutarse. Al igual que los topos dejan tras sí un rastro de agujeros. Su indumentaria siempre incluye una capucha.



El windsurfista se deja ver poco por esta costa, pero cuando se dan las condiciones eólicas adecuadas aparecen media docena, perfectamente equipados, dispuestos a meterse en medio de la marejada. Entre unos y otros esta playa mantiene todo el año una gran actividad.
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Hendaya
9.12.07
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lunes, 10 de diciembre de 2007

La fotogenia de Beckett

Samuel Beckett por todas partes estos días (ab. 06). Lo consulto. Celebran el centenario de su nacimiento: 13 de abril de 1906. Yo también lo he celebrado. He recortado una foto suya y la he pegado en mi album. Un hombre atractivo, fotogénico, coqueto, cuidadoso de su vestuario y de su imagen. Lo he situado junto a la muy hermosa Leonor Watling, actriz y cantante. Samuel lleva un chaquetón forrado de borreguillo, una gorra muy parisina, las manos en los bolsillos, siempre las manos en los bolsillos.

El estilo de Beckett -conciso hasta la sequedad, hipnótico, arrebatador- siempre me ha fascinado. Pero el irlandés dijo: "El estilo es pura vanidad, una corbata de lazo sobre un cáncer de laringe". ¿Puede ser tomado en serio o es una boutade?

La obra, sin embargo, me aburre por momentos. Otros no, como la trilogía en francés. Lo que nunca me produce es indiferencia.

Gran bebedor, según cuenta una amiga suya en un libro de recuerdos. Decía Marguerite Duras -alcohólica ella misma- que todos los alcohólicos son intelectuales. Uno de sus primeros libros, el ensayo sobre Prout, es de una pedantería insufrible.

Todos los testimonios que he leído sobre Beckett coinciden en señalar su nobleza.

A veces la vida se oculta tras los libros y los libros, al final, apestan a muerte. La soberbia del saber. El gran pecado. La manzana del árbol del conocimiento. Ni siquiera sabiduría, sólo saber. Saber hasta la naúsea, hasta la mente en blanco.

¿Obsesionado con la muerte? Hombre desocupado.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Centro de Educación para Adultos










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Irún
8.12.07

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Decoración del patio del Centro de Educación para Adultos de Irún y Hondarribia. Mortal Kombo, un viejo conocido de este blog, también ha dejado aquí su huella grafitera.

viernes, 7 de diciembre de 2007

La motora




Hendaya -Fuenterrabía
14.11.07

La vía del "quietismo". E. de La Boétie

Etienne de La Boétie, el joven amigo de Michael de Montaigne, veía la pasividad de las poblaciones con respecto a sus dirigentes como un vicio, primero adquirido y posteriormente heredado, una "obstinada voluntad de ser gobernados" que llega a estar tan arraigada "que incluso el amor a la libertad no parece del todo natural". En 1549 escribía:

"Es increible ver cómo la población, una vez que ha sido sometida, cae de repente en un olvido tan profundo de su independencia anterior que le llega a ser imposible despertarse y recuperarla: de hecho, se apresta a servir tanto sin que la inciten, tan libremente que, al verlo, uno diría que no ha perdido su libertad sino ganado su servidumbre. Quizá sea cierto, de entrada, que uno sirve porque ha de hacerlo, porque le obligan a ello, pero quienes vienen después sirven sin que les pese, y por su propia voluntad hacen lo que sus predecesores hicieron bajo coacción. Resulta así que los hombres, nacidos bajo el yugo, criados en servidumbre, se contentan con vivir como nacieron... adoptando como su estado natural las condiciones bajo las que nacieron".

Bien dicho, Sin embargo, La Boétie se equivoca en un aspecto importante. Las alternativas no son la plácida servidumbre por un lado y la rebelión contra la servidumbre por el otro. Existe una tercera vía, elegida por millares y millones de personas todos los días. Es la vía del quietismo, de la oscuridad voluntaria, de la emigración interior.

J.M. Coetzee
Diario de un mal año
En ABC.