domingo, 26 de octubre de 2008

Despedida

Recuerdo tus correos como nieve cayendo en mi pantalla (Héctor Morán)

Aquí concluye este blog, que empecé hace dos años.

Doy las gracias a todos los pacientes lectores y, en especial, a los comentaristas, siempre amables y estimulantes.

Es probable que continúe publicando fotos en otro lugar. Dejaré un enlace aquí si lo consigo.

Hasta pronto. Un abrazo.

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Dedicatoria

Este blog está dedicado a Gemma Mozo Amantegui




LLEVAME BAILANDO HASTA EL FINAL DEL AMOR

Llévame bailando hasta tu belleza
Con un ardiente violín
Llévame bailando a través del pánico
Hasta que sea recogido a salvo
Alzame como una rama de olivo
Y sé la paloma que me lleve al hogar
Llévame bailando hasta el fin del amor.

Déjame ver tu belleza
Cuando los testigos se hayan ido
Déjame sentir cómo te mueves
Igual que hacen en Babilonia
Enséñame lentamente aquello
De lo que sólo conozco los límites
Llévame bailando hasta el final del amor.

Llévame bailando hasta la boda
Baila conmigo mucho tiempo
Baila conmigo tiernamente
Baila conmigo sin cesar
Estamos los dos bajo nuestro amor
Los dos por encima de él
Llévame bailando hasta el final del amor.

Llévame bailando hasta los hijos
Que están pidiendo nacer
Llévame bailando a través de las cortinas
Que nuestros besos han gastado
Levanta una tienda de cobijo
Aunque todos los hilos estén rotos
Llévame bailando hasta el fin del amor.

Llévame bailando hasta tu belleza
Con un ardiente violín
Llévame bailando a través del pánico
Hasta que sea recogido a salvo
Tócame con tu mano desnuda
Tócame con tu guante
Llévame bailando hasta el final del amor
Llévame bailando hasta el final del amor.

Leonard COHEN
(traducción de Alberto Manzano)






viernes, 24 de octubre de 2008

Tierra de vino


Patio del monasterio de La Piedad, Casalarreina

Desde cualquier punto elevado se observa cómo los viñedos lo ocupan todo en ambas orillas del Ebro a su paso por la Rioja. Manchas rojizas sobre un fondo verde y marrón hasta donde se pierde la vista. Las uvas reciben los últimos rayos de un sol tamizado, a ratos, por nubes blancas.


Labastida

Esta debe ser una comarca tranquila, pero estamos en mitad de la vendimia y la agitación se palpa, se huele, se escucha. En el aire flota el aroma de la uva recién cortada; al pasear por algunas calles llegan efluvios de la fermentación del mosto. Tractores con remolques abarrotados de racimos se mueven lentos por las carreteras. Se escuchan aquí y allá comentarios sobre la cosecha.


Escudo en Casalarreina


El río Oja a su paso por Casalarreina

Dice el padre Armentia en su folleto sobre Labastida: “Muchos van descubriendo que aquí hay paz serena, cielo alegre, luz discreta y un vino con el noble secreto de no hacer daño y alegrar los corazones de la gente discreta”.




domingo, 19 de octubre de 2008

Warhol


Plaza de Santa María, Burgos

En el presente todo el mundo tiene quince minutos de Warhol.

warhol en Burgos
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jueves, 16 de octubre de 2008

Independencia informativa

Manual de instrucciones
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Apostasía

Ni siquiera hay acuerdo sobre lo que sea la apostasía. Según la Academia es “negar la fe de Jesucristo recibida por el bautismo”. Según María Moliner es “abandonar expresamente ciertas creencias”.

Este asunto de la apostasía y los apóstatas tiene su miga. Ahora el Supremo ha dicho que los libros de bautismo de las iglesias no se deben alterar, como pretendían los apóstatas mediáticos. Se enarbola una Ley de Protección de Datos. Que se lo pregunten a Hacienda.

Desde luego, conseguir que te borren de la partida de bautismo debe ser muy relajante y justiciero. Pero estos apóstatas mediáticos han olvidado la vieja ley: no hay mejor desprecio que no hacer aprecio.

La Iglesia, encantada, naturalmente. Lo importante es que hablen de uno, aunque sea mal.




martes, 14 de octubre de 2008

Transparencia

Terapia de choque

Transparencia, pide Jesús Cacho, director de El Confidencial, en su artículo. Destinar el 15% del PIB para el rescate de los bancos, dice -con mucho recelo- es un mal menor. Ahora se impone la transparencia para gestionar ese dinero, ahora se impone la democracia, esa misma señora que el articulista considera medio deshauciada en nuestro país. Esto equivale a confiar en la buena voluntad del establishment político y económico de la nación, es decir, los mismos poderes que nos han llevado a esta situación. Parece que eso es mucho pedir.

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domingo, 12 de octubre de 2008

Carlota


¿Por qué Carlota no elige a Werther?

Porque Carlota no puede permitirse el lujo de ser una romántica. Tras la muerte de la madre, ella tiene cinco hermanos menores de los que ocuparse. Ahora ella es la madre de sus hermanos. A la hora de elegir a un hombre, no puede dejarse llevar sólo por su corazón de mujer; debe predominar su corazón de madre. Por eso elige a Alberto, porque Alberto no le ofrece tanta pasión como Werther, tanto “infinito”, pero le ofrece amor y “estabilidad.” A ella y a sus hijos.

El suicidio de Werther es una prueba de que ella tenía razón. Estaba muy enfermo.
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Carlota Buff, el amor juvenil e imposible de Goethe, que le inspiró el Werther.

J.W. Goethe, Penas del joven Werther, Alianza, traductor: José Mor de Fuentes.

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Werther y la gente

Werther es un pesimista:

“Si me preguntas cómo es la gente de este país te diré: “¡Como la de todas partes!”. La raza humana es harto uniforme. La inmensa mayoría emplea su tiempo en trabajar para vivir, y la poca libertad que les queda les asusta tanto que hacen cuanto pueden por perderla. ¡Oh, destino del hombre!”

Y concluye, condescendiente: “Por lo demás, esta gente es buena”.
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sábado, 11 de octubre de 2008

Werther y el suicidio


Aparecen las famosas pistolas. Pertenecen a Alberto, el rival de Werther en el corazón de Carlota. Se suscita un debate sobre el suicidio, mientras Carlota atiende a sus obligaciones con sus hermanos/hijos. Cinco nada menos. Los varones esgrimen sus argumentos: Werther lo defiende; Alberto lo rechaza. Pero, en el terreno dialéctico Alberto no puede competir con Werther.

Antes de irse éste lanza su idea del suicidio como consecuencia de la enfermedad del espíritu: “La naturaleza humana tiene sus límites; puede soportar, hasta cierto grado, la alegría, la pena, el dolor; si pasa más allá, sucumbe. No se trata, pues, de saber si un hombre es débil o fuerte, sino de si puede soportar la extensión de su desgracia, sea moral, sea física; y me parece tan ridículo decir de un hombre que se suicida que es cobarde, como absurdo sería dar el mismo nombre a quien muere de una fiebre maligna.”

Pero Werther es un creyente; aunque con inclinaciones panteistas. Con frecuencia habla del Creador en sus cartas. Cuando ya la enfermedad de su espíritu está a punto de destruirle, lanza esta invocación estremecedora: “¡Oh Padre que no conozco! Padre que otras veces has llenado toda mi alma, y que ahora te apartas de mí; llámame pronto a tu lado. No guardes silencio más tiempo, porque tu silencio no detendrá mi alma impaciente. Y si entre los hombres no podría enojarse un padre porque su hijo volviese a su lado antes de la hora marcada, y se arrojase en sus brazos exclamando: “Heme aquí de regreso, padre mío; no os incomodeis porque haya interrumpido el viaje que me habeis mandado terminar; el mundo es igual por todas partes; tras el dolor y el trabajo, la recompensa y el placer… Pero a mí, ¿qué me importa? Yo no estaré bien más que donde vos esteis; en vuestra presencia es donde yo puedo gozar y padecer…” Tú, Padre celestial y misericordioso, ¿podrías rechazarme?”

El ataud de Werther “fue conducido a hombros de jornaleros al lugar de su sepultura; no le acompañó ningún sacerdote”.
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viernes, 10 de octubre de 2008

Werther y los nogales

En setiembre de 1771 acaban de cortar, en Wahlheim, dos nogales centenarios que había frente a la casa de los curas. El joven Werther lo tiene claro: “Tengo tal indignación que sería capaz de matar al miserable que les dio el primer hachazo”. La culpable de este “sacrilegio” ha sido la esposa del nuevo párroco: “criatura flacucha y enclenque, que hace muy bien en no interesarse por nadie en el mundo, porque nadie comete la sandez de interesarse por ella.” El olímpico Goethe se deja llevar por la ira en boca de su personaje: “marisabidilla que se atreve a disertar sobre los cánones de la Iglesia, y a trabajar por la reforma crítico-moral del cristianismo, encogiéndose de hombros antes las ideas de Lavater.” Las hojas que caían le ensuciaban el patio y lo llenaban de humedad; las ramas le quitaban la luz, y los chicos del pueblo se liaban a pedradas para alcanzar las nueces. Estas eran sus razones. Werther se consuela al saber que la eclesiástica señora no pudo vender los nogales talados. Pero Werther, en realidad, nunca tuvo consuelo tras el matrimonio de Carlota.
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Werther y las clases sociales


Dieciocho años antes de la Revolución francesa, el joven Werther emite esta frase que ha pasado a los anales literarios: “Cada día me convenzo más de lo estúpido que es querer juzgar a los demás”. Ello no es obstáculo para que, acto seguido, manifieste su irritación sobre “las miserables distinciones sociales”. Pero, cuidado, este es un terreno pantanoso. Matiza a renglón seguido: “Sé, como cualquiera, cuán necesaria es la diferencia de clases, y conozco sus ventajas, de las que yo mismo me aprovecho.”

Pero, finalmente, el Werther filósofo pone las cosas en su sitio: “¡Necios! No ven que el lugar no significa nada, y que el que ocupa el primer puesto hace muy pocas veces el primer papel. ¡Cuántos reyes están gobernados por sus ministros! ¡Cuántos ministros por sus secretarios!"

Y ¿quién es el primero?, se pregunta a continuación. Su respuesta no deja de ser inquietante: “Aquel cuyo ingenio domina al de los demás, y por su carácter y su destreza convierte las fuerzas y las pasiones ajenas en instrumentos de sus deseos”.
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miércoles, 8 de octubre de 2008

Vilanova de Cerveira








Vilanova de Cerveira, que visito cada año, siempre me aflige. Tan hermosa y parece como si se hubieran olvidado de ella.

El parque junto al río es alegre, salvo en la orilla del Miño, espesa de arboledas, donde se refugian estas embarcaciones agondoladas, que nunca he visto navegar.

El puente de la Amistad, que ví construir, horrorizado, tras un paseo por un camino de tierra, rodeado de viñas y de las arboledas sobre el río. El puente no parece haberle dado vida a este pueblo.

Al pie de la fortaleza, frente a la iglesia, una plaza ancha e irregular. Los negocios están vacíos esta tarde de agosto. El puñado de turistas no perturban la placidez de la hora, pero la tristeza lo ocupa todo como una niebla fina y amistosa.

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Recortes digitales

Marguerite Duras

Ocaña

Octavio Paz, la crisis, el amor...

En 2010 empezará la crisis de verdad y será brutal, terrible

No ser nacionalista sale caro

lunes, 6 de octubre de 2008

Recortes digitales

Albiac, Cuando ya no hay rosas

Atentado en Tolosa: salva la vida de milagro

Bimba: Me gusta que me dominen

The Cabriolets, video

Presagio

Sobre el Jaizkibel, una nube oscura, casi negra, que presagia algo. Pero me obstino en bajar a la playa tras una banda de gaviotas que se ha posado en la orilla. Se refugian del temporal. Huyen si me aproximo; todavía son salvajes. Justo después de tirar unas fotos ha comenzado a granizar. Afortunadamente, llevo un paraguas. El perrillo no dá crédito a lo que está cayendo del cielo. Me mira asustado. Lo cojo en brazos. Cuando llegamos al puesto de socorro, empapados, el granizo deja paso a una lluvia pertinaz.





sábado, 4 de octubre de 2008

Una mujer





Esta mujer deambula solitaria por las calles y por la playa desde hace varios meses. Suele llevar un pañuelo en la cabeza, viejos chales coloreados sobre los hombros, algunas bolsas. Casi es una anciana. La veo a veces comiendo algo, sentada o tumbada en la arena. Habla sola. Está trastornada, enajenada, tal vez loca. Hoy la encuentro tumbada en la playa, de espaldas al boulevar. Me estremece verla.

viernes, 3 de octubre de 2008

Me gusta la lluvia


Ayer descubrí este blog encantador. Es como una ráfaga de aire fresco y perfumado. Lo primero que ví fue este homenaje a Paul Newman, el más sentido y conmovedor de los que he leído. A continuación me lancé de cabeza y encontré un mundo sorprendente. Hay una armonía, un estilo, por decirlo en términos artísticos, que es una delicia. Esa mezcla de poesía y prosa, tan clara y fluída, tan personal, tan tierna… Aquí todo está cuidado y mimado, hasta la última coma, el último pixel.

Amaneceres
Donostia
La primera novela de José Jiménez Lozano
Nuestra canción

jueves, 2 de octubre de 2008

Mar revuelta

Primer día gris en varias semanas. Las nubes destilan una lluvia fina y ligera. El cielo es un juego de claroscuros. Han aparecido sobre la arena los meandros encharcados de la bajamar. La mar se debate en olas revueltas, discontinuas, que rompen sin la armonía y la cadencia de otros días. El aire todavía es cálido.












miércoles, 1 de octubre de 2008

El amor, como la sal

Yace cristalino en nuestras manos
demasiado intrincado para descifrar

Entra en la sartén
sin pensárselo

Se derrama sobre el piso, tan delicado
que todos pasamos por encima

Llevamos un pellizco en cada pupila

Nos sale en la frente

Lo guardamos en nuestros cuerpos
en secretos odres

En la cena, lo pasamos por toda la mesa
hablando de vacaciones junto al mar.

Liser MUELLER

(versión de Antonio Mengs)

Adamar, revista de creación

Bruma a las 10







A las 10 de la mañana, una bruma de grano fino vela sutilmente el paisaje, lo desdibuja con su manto delicado y transparente. La luz, triste e indecisa, remolonea en el aire. Una hora después, la bruma desaparece. Surge un día de luces cambiantes, luminosas, platas y oros. El refinado otoño.