Blog del escritor Juan Luis Seisdedos. --Aquí hay de todo. Si estás interesado deberías dirigirte al Índice. --Por arte de birlibirloque algunas fotos han desaparecido. Habría que preguntarle a Google. Yo lo he intentado, pero no contesta.
Yo tampoco voy a seguir dialogando con Anónimo García por las siguientes razones:
1. Porque insulta más que habla. 2. Porque este blog, en definitiva, y ahí estoy de acuerdo con Anónimo García, no se merece este tipo de diatribas.
Al principio me interesó el debate porque pensé, con el propio Juan Luis que lo sugirió, que este blog era un ámbito muy propicio para intentar desvelar una identidad anónima, que son tan típicas en todos los blogs. Pero en cuanto les haces una sugerencia o cuelas un adjetivo un poco imprudentemente, oyes cómo te saltan los anónimos al ataque. Lo de siempre. Otra vez será.
Pedro José, por aclarar. Las identidades anónimas no me molestan. Me parece algo inherente a internet. Es más, los niks, en cuanto a nombres autoelegidos, también me parecen interesantes. Yo sólo pedía una identificación, cualquiera, para saber con quién se habla en cada ocasión.
Entiendo tu interés por este tema, que a mí también me parece muy digno de atención, pero yo no iba por ahí.
La identidad en internet es cuestión peliaguda y, me parece, irresoluble. Tampoco está mal así.
Tranquilo, Juan Luis, no se volverá a repetir. Más que nada por la reacción del susodicho cuando colé el adjetivo "casposo", que se lo tomó por lo personal, parece ser, cuando yo me refería a la utilización del término, no a él mismo, evidentemente, sólo faltaba. El "quien sea" me lo ha devuelto con creces, joé.
Sé que es llevar demasiado lejos el tema cuando pretendo introducir aquí nada menos que una reflexión sobre el anonimato en internet. Quizás sea porque desde el principio yo opté por intervenir en algunos blogs (créeme que no llegan a los dedos de una mano) utilizando mi propio nombre.
Para mi sorpresa la mayoría de los intervinientes en los blogs e incluso de sus promotores utilizan seudónimos. No sé. Yo lo atribuyo por un lado a la inseguridad con uno mismo y con sus propias ideas, por otro a la comodidad de soltar la lengua y decir lo que te venga en gana, como si internet fuera la vía de escape para decir todo lo que uno no dice habitualmente, casi casi como cuando antaño nuestros padres iban al fútbol a desahogarse con el árbitro (hablo de la generación de mis padres porque yo no he seguido esa costumbre, aunque evidentemente en nuestros días la gente de nuestra edad sigue haciendo lo mismo cuando va al fútbol). También puede ser porque todavía vivimos en una sociedad del miedo, lo cual me parece peor todavía, porque estamos reproduciendo en la red los tics de nuestra vida diaria, convirtiendo así, este medio, en un calco de lo que sucede en la vida real.
En fin, por introducir un tema que a mí me interesa muchísimo, pero creo que no he dado con la persona adecuada, está claro.
Pedro José, el miedo es el factor determinante, a mi modo de ver. Vivimos en sociedades que tienden hacia la uniformidad, hacia el pensamiento único, como bien sabes. La gente no quiere líos porque, siquiera intuitivamente, sabe cómo las gasta el poder. Sin desdeñar, claro está, el factor desahogo. Cómo será la cosa que incluso en blogs anónimos, como son la mayoría, se elude cuidadosamente la toma de ciertas posturas, la condena de ciertos hechos, el tratamiento de ciertos temas. En fin, internet sólo es el reflejo de las sociedades. Tal vez le hemos dado más importancia de la que tiene.
Yo tampoco voy a seguir dialogando con Anónimo García por las siguientes razones:
ResponderEliminar1. Porque insulta más que habla.
2. Porque este blog, en definitiva, y ahí estoy de acuerdo con Anónimo García, no se merece este tipo de diatribas.
Al principio me interesó el debate porque pensé, con el propio Juan Luis que lo sugirió, que este blog era un ámbito muy propicio para intentar desvelar una identidad anónima, que son tan típicas en todos los blogs. Pero en cuanto les haces una sugerencia o cuelas un adjetivo un poco imprudentemente, oyes cómo te saltan los anónimos al ataque. Lo de siempre. Otra vez será.
Saludos.
Pedro José, por aclarar. Las identidades anónimas no me molestan. Me parece algo inherente a internet. Es más, los niks, en cuanto a nombres autoelegidos, también me parecen interesantes. Yo sólo pedía una identificación, cualquiera, para saber con quién se habla en cada ocasión.
ResponderEliminarEntiendo tu interés por este tema, que a mí también me parece muy digno de atención, pero yo no iba por ahí.
La identidad en internet es cuestión peliaguda y, me parece, irresoluble. Tampoco está mal así.
Un abrazo.
Tranquilo, Juan Luis, no se volverá a repetir. Más que nada por la reacción del susodicho cuando colé el adjetivo "casposo", que se lo tomó por lo personal, parece ser, cuando yo me refería a la utilización del término, no a él mismo, evidentemente, sólo faltaba. El "quien sea" me lo ha devuelto con creces, joé.
ResponderEliminarSé que es llevar demasiado lejos el tema cuando pretendo introducir aquí nada menos que una reflexión sobre el anonimato en internet. Quizás sea porque desde el principio yo opté por intervenir en algunos blogs (créeme que no llegan a los dedos de una mano) utilizando mi propio nombre.
Para mi sorpresa la mayoría de los intervinientes en los blogs e incluso de sus promotores utilizan seudónimos. No sé. Yo lo atribuyo por un lado a la inseguridad con uno mismo y con sus propias ideas, por otro a la comodidad de soltar la lengua y decir lo que te venga en gana, como si internet fuera la vía de escape para decir todo lo que uno no dice habitualmente, casi casi como cuando antaño nuestros padres iban al fútbol a desahogarse con el árbitro (hablo de la generación de mis padres porque yo no he seguido esa costumbre, aunque evidentemente en nuestros días la gente de nuestra edad sigue haciendo lo mismo cuando va al fútbol).
También puede ser porque todavía vivimos en una sociedad del miedo, lo cual me parece peor todavía, porque estamos reproduciendo en la red los tics de nuestra vida diaria, convirtiendo así, este medio, en un calco de lo que sucede en la vida real.
En fin, por introducir un tema que a mí me interesa muchísimo, pero creo que no he dado con la persona adecuada, está claro.
En fin, lo que decía, quizás en otra ocasión.
Saludos afectuosos.
Pedro José, el miedo es el factor determinante, a mi modo de ver. Vivimos en sociedades que tienden hacia la uniformidad, hacia el pensamiento único, como bien sabes. La gente no quiere líos porque, siquiera intuitivamente, sabe cómo las gasta el poder. Sin desdeñar, claro está, el factor desahogo. Cómo será la cosa que incluso en blogs anónimos, como son la mayoría, se elude cuidadosamente la toma de ciertas posturas, la condena de ciertos hechos, el tratamiento de ciertos temas. En fin, internet sólo es el reflejo de las sociedades. Tal vez le hemos dado más importancia de la que tiene.
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ResponderEliminarEl blanco y negro le va bien a tu mirada y a ese lugar tan brumoso.
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