En el siguiente video,
https://www.youtube.com/watch?v=jXGDb6qGEyY&t=146s
explica su obra. En la entrevista dejó esta sentencia –de gran calado filosófico– que la resume: “El orden es el caos en calma.”
DEP.
Blog del escritor Juan Luis Seisdedos. --Aquí hay de todo. Si estás interesado deberías dirigirte al Índice. --Por arte de birlibirloque algunas fotos han desaparecido. Habría que preguntarle a Google. Yo lo he intentado, pero no contesta.
En ocasiones los periódicos –algunos periódicos–, traen asuntos interesantes. Esta entrevista, por ejemplo, con el historiador José María Marco, autor de Historia patriótica de España. La entrevista, publicada en La Lectura el 7.4. 23 fue realizada por Fernando Palmero.
Como supongo que el contenido no estará disponible sin suscripción, la copio a continuación:

Foto: Antonio Heredia
Cuando en 2011 José María Marco (Madrid, 1955) publicó la primera edición de su Historia patriótica de España su pretensión era "ofrecer materiales a quienes se sintieran con fuerza para dar la batalla u oponerse a una tendencia, que venía de lejos, de deconstrucción de la nación". Se refiere a la publicación de varios libros encaminados a desmontar la visión liberal de la idea nacional de España. En primer lugar, la historiografía del nacionalismo español de Núñez Seixas, de 1993. También, el libro de Carlos Serrano,El nacimiento de Carmen, "una revisión irónica de algunos mitos nacionales, particularmente despectivo con los himnos, la bandera, los monumentos de Madrid, y la Hispanidad y 1492".
Pero fue sin duda la celebrada obra de Álvarez Junco, Mater Dolorosa (2001), la que marcó un punto de inflexión. "El respaldo oficial" a la obra del historiador, escribe Marco en la nueva edición de su obra publicada por la editorial Encuentro, "iba encaminado a demostrar que la nación española es un relato, deshilvanado, inconsistente, chapucero. Y eso traducía otra realidad, que actualizaba el mito del fracaso de la revolución burguesa: la de que la nación española, si es que se podía hablar de tal cosa, era otra ruina, de las que la historia de España deja siempre a su paso".
Estamos instalados en la construcción de una comunidad política en la que muchos no se sienten españoles
Ahora, explica Marco en conversación con La Lectura, todo aquel humus ha dado origen a una realidad diferente. "Creo que la batalla está perdida. Hemos entrado en otro terreno, la nación está definitivamente deconstruida, estamos ya en una nación de naciones. España no es lo que fue ni lo que pudo haber sido". Por eso, la nueva edición de Historia patriótica de España, ampliada y actualizada hasta 2018, "trata de dar materiales para enfocar un problema nuevo: cómo nos situamos los españoles ante una nación que ya no es unitaria, ni siquiera a nivel administrativo, y en la que muchos nacionales no se reconocen como tales. Estamos en la construcción de una comunidad política en la cual los lazos sentimentales y emocionales entre los habitantes de unas y otras zonas han cambiado radicalmente. Especialmente, en Cataluña y País Vasco. Se ha hecho un gran esfuerzo intelectual y político, y muy apoyado desde el Estado, y esa es la gran paradoja, para deconstruir España".
Y señala tres fechas clave para entender esta deriva. La primera, la de los atentados de Atocha. "Entre el 11 y el 14 de marzo de 2004, los días que pasaron entre los atentados y las elecciones, se demostró que los partidos no tenían la capacidad de construir un discurso nacional ante el horror absoluto. Y no sólo eso. Tampoco querían acudir en respaldo del Estado, sino que utilizaron aquella atrocidad para adelantar posiciones políticas. Esto demostró que la idea nacional estaba muy poco arraigada. A partir de ahí se inició el proceso que nos lleva a 2017".
Esa es la segunda de las fechas clave. "El 1-O de 2017, cuando una parte del Estado decide rebelarse contra el resto". Finalmente, la moción de censura de mayo y junio de 2018. Desde entonces, el sustento del Gobierno de Sánchez "son los terroristas. No sólo los antiespañoles teóricos o ideológicos, como los independentistas catalanes, sino los violentamente antiespañoles, aquellos que han creído legítimo utilizar la violencia contra otros españoles. Por eso, el libro está dedicado a Pilar Elías. Las víctimas del terrorismo son lo más trágico en este asunto, porque no son los héroes de la nueva España, un país posnacional que es fruto, entre otras muchas cosas, de la larga vigencia del terrorismo. Lo que se nos ha vendido como un triunfo sobre ETA, en realidad es una victoria total del nacionalismo sobre el Estado español, es una derrota de la tradición liberal y constitucional española".
Por razones históricas y políticas, el PSOE, y por extensión la izquierda, siempre ha sido reticente a la idea de nación
Marco no duda en calificar la situación actual de "revolucionaria, en el sentido de cambio de las estructuras políticas. Sin embargo, hemos llegado a un punto en el que nadie sabe qué hacer, lo que demuestra que existen ciertas constantes en la izquierda española que ya habíamos visto en el Trienio liberal (1820-23) y en el Sexenio (1868-1874), que acaba con la Primera República. Es decir, se provoca una situación revolucionaria y luego no se sabe qué hacer con ella. Los bolcheviques, por ejemplo, toman el poder y construyen un Estado. Aquí no, en España se empieza una disolución de las instituciones y de sus símbolos, pero el siguiente paso ya no se da. O si lo dan, no les gusta".
Sin descargar de responsabilidades a la derecha, Marco culpa de esta situación a la izquierda, "que por razones históricas y políticas nunca ha estado nacionalizada del todo. El PSOE siempre ha sido reticente a la idea de nación y tiende a identificarla con el propio Partido socialista, que nace de una idea internacional y ha tenido siempre muy claro cuál es su papel en el mundo. Es decir, tiene una noción instrumental de la nación, igual que la tiene de la democracia. Por otro lado, la derecha no ha puesto en marcha los mecanismo culturales e ideológicos para contrarrestar esa tendencia. Con Aznar y con Esperanza Aguirre hubo intentos, pero no han sido suficientes".
La manipulación de la Historia, prosigue Marco, "se plasma muy bien en las leyes de memoria, que reflejan una especie de obsesión del Partido socialista, y de la izquierda en general, por monopolizar ciertas cuestiones, quitarse de encima cualquier responsabilidad y excluir al adversario político, es decir, a la derecha, como si esta fuera directa heredera de lo que ocurrió en la Guerra Civil y en la dictadura de Franco". Pero estas leyes, explica, "no sólo manipulan el pasado, sino que pretenden intervenir en la cuestión de la identidad nacional en base a una relectura de la Historia".
Azaña fue un político que siente la idea de España profundamente, pero construyó un país en el que quedaba excluida una mitad
Las élites españolas, reflexiona para terminar, "se quedaron atascadas en la crisis del 98. Y el discurso que se reconstruye a partir de ahí nunca retoma la tradición de la construcción nacional liberal. Por eso, nuestra democracia no se fundamenta en la monarquía constitucional del XIX, sino en la democracia republicana, un régimen intervenido por fuerzas que no son liberales. En este sentido, los progresistas mantienen posiciones que son, no diré reaccionarias, pero sí muy complicadas de articular en una democracia. Las contradicciones de Azaña son un ejemplo, un político muy patriota, que siente muy profundamente la idea de España y mantiene un compromiso importante con su país. Pero, construye una España en la cual queda excluida una mitad". Una figura reivindicada a derecha e izquierda. "Sí, pero pocos lo entienden. Aquí nos gusta pensar con arquetipos, somos muy amantes de las ortodoxias y cuando un lugar común tiene éxito ya no hay forma de variarlo".

Retrato de Pessoa, muy envejeciso, poco antes de su muerte a los 47 años de edad
Imprescindible, he dicho bien. No es el marketing al uso, ni mucho menos el quedabien habitual.
He terminado la lectura de las 1500 páginas de “Pessoa. Una biografía” de Richard Zenith, traducida, espléndidamente, por Ignacio Vidal-Folch.
La lectura –que me ha tenido ocupado durante cinco meses–, me deja un gran poso de tristeza. Supongo que las próximas relecturas de los poemas y prosas de Pessoa, tan apegado a su destino, se ocuparán de aliviarme de este penoso sentimiento.
Este laborioso y magnífico ensayo ilumina muchos aspectos de la vida del poeta, pero con Fernando Pessoa nunca puede decirse que el retrato esté completo y siempre queda la sensación de que faltan algunas cosas.
El único detalle –creo que importante–, que he echado en falta es el del alcoholismo del poeta. Me hubiera gustado un desarrollo mayor de esta faceta y su repercusión en la escritura de Pessoa.
Por lo demás, sólo cabe agradecer el gran y amoroso trabajo realizado por Zenith.
La biografía de los escritores y artistas que amamos debe ser realizada, en primer lugar, con amor y con respeto. ¡Qué nos importan las críticas , maledicencias y envidias que despiertan siempre los grandes!

Hervás es el principal municipio del cacereño valle del Ambróz, situado a los pies de la Sierra de Bejar. Es conjunto histórico-artístico. Tiene su origen en una ermita templaria del siglo 12. Tres siglos más tarde, en el 15, recibió una comunidad judía que se asentó junto al río Ambróz. Hoy es famosa por esa judería que aún se conserva. Tiene un museo dedicado al escultor Enrique Pérez Comendador (Hervás1900-1981) y a su esposa, la pintora francesa Madeleine Leroux Norel. Desgraciadamente no pude visitarlo. Una obra de Pérez Comendador, dedicada a fray Pedro de Alcántara, puede verse en la fachada de la concatedral de Cáceres.


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«Nuestro corazón tiene la edad de aquellos que ama» Atribuido a Marcel Proust
Matt Damon y Charliz Theron, Odiseo y Calipso, en la película de Ch. Nolan
Qué hermosa es la Odisea de Cristopher Nolan.