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sábado, 31 de mayo de 2025

Adicto a las series



Las series se están convirtiendo en una adicción –espero que inocua–, aunque es cierto que si alguna me aburre, o me resulta desagradable por el motivo que sea, la abandono sin contemplaciones. La última vista ha sido Asalto al Banco Central, de Daniel Calparsoro, un estiloso director de películas de acción que me gusta. Miguel Herrán está muy bien en su papel protagonista; el personaje tiene mucha densidad. Hay una trama relacionada con el 23F a la que me he asomado, pero con pocas ganas. En política nacional ya todo está muy visto.

Sin solución de continuidad (que rara expresión) he comenzado Dept. Q, creada por Scott Frank, autor de las interesantes Gambito de dama y Godless. Los dos primeros capítulos me han gustado.

Tambien me ha llamado la atención las críticas desfavorables que he leído de la serie Legado, creada por Carlos Montero. Curiosamente ambas se han publicado en periódicos de la derecha. Lo hubiera entendido mejor si las hubiera difundido la izquierda. Son las cosas extrañas de la cultura nacional.

domingo, 25 de mayo de 2025

¡Menudo Legado!

 

Interesante la serie española Legado, protagonizada por el gran José Coronado, que interpreta a un magnate de los medios de comunicación.

Hay de todo en esta serie y poco bueno: corrupción a mansalva, conflictos familiares, delitos varios, drogas, fiestas, sexo, compraventa de voluntades, etc. Todo muy intenso, a veces incluso demasiado. Lo único original es que, por una vez, los protagonistas son de izquierdas. La izquierda al desnudo podría haberse titulado.

Y todos son perfectamente reconocibles para los que conocen la actualidad: desde el actual presidente del Gobierno, el diario de referencia y su correspondiente holding, el partido podemita, policías corruptos y chantajeadores, fondos de inversión… No falta nadie de los amos de la política española de los últimos años. Como dicen en varias ocasiones, “el gobierno más progresista de la democracia”.

Lo más gracioso de todo es que esta gente tan progresista y tan corrupta, amén de pijos, es que, en el fondo se creen tocados por el dedo divino, se consideren el colmo de la moralidad y, en caso de duda, siempre serán mejores que la pérfida derecha y los no menos pérfidos curas, es decir, obispos.

Como dice la podemita ministra sólo falta que además de arruinarnos gane la derecha.

Coronado, a lo largo de los capítulos, va soltando verdades incorrectas. Una de ellas es la de la santa Transición. En opinión de este señor, que se las sabe todas porque estuvo allí y lo vio todo –además de protagonizarlo–, la Transición fue un pacto mediante el cual los franquistas aprobaron las leyes que trajeron la democracia a cambio de continuar con sus negocios, corrupciones y privilegios.

“Nosotros siempre hemos actuado dentro de la ley”, suelta el magnate. “Claro, le responde un ministro, porque las leyes las hicísteis vosotros.”

¿Cabe alguna esperanza de que este avasallamiento concluya alguna vez?

Poca. En la serie el futuro queda simbólicamente en manos de la hija pequeña, tan pija y tan corta como sus mayores, pero…

viernes, 23 de mayo de 2025

Perfume de mujer


Ya tiene sus años, y es un poco larga (dos horas y media), pero he disfrutado con esta película que no conocía y ahora he recuperado en Netflix. La primera mitad es muy divertida. Luego decae bastante, como si el viejo amargado que la protagoniza (el gran Al Pacino) tuviera que pagar su incorrección, su orgullo, su desolación. Al final se recupera un poco pero todo resulta ligeramente impostado. Sin embargo, esa primera mitad la redime del resto. La escena del tango, que aparece en la imagen, es una delicia.

miércoles, 12 de marzo de 2025

La avalancha de Tardes de soledad


Estos días se está produciendo una avalancha mediática a cuenta del estreno de la película Tardes de soledad, documental de Albert Serra. No se conocía algo semejante desde La guerra de las galaxias. Yo no sé la cantidad de entrevistas que le han publicado a este hombre. Desde luego, para tratarse de un documental, este entusiasmo es algo prodigioso. A mí el fenómeno me provoca algún recelo porque en nuestro país este tipo de cosas nunca son inocentes. Siempre hay algo detrás.

     Yo he leído, con interés, algunas de estas entrevistas. Una cosa me ha llamado la atención: apenas se repite un titular, de lo que se deduce que Albert Serra –al margen de sus cualidades como director de cine, que desconozco–, tiene una portentosa facilidad para dar titulares, algo que hoy en día, resulta tan rentable como atractivo y que revela, cuando menos, que estamos ante un hombre ingenioso y puede que inteligente.

     Este documental sobre la tauromaquia ha suscitado también una llamativa cantidad de columnas de opinión. En mi calidad de aficionado al género, he leído algunas: unas a favor, otras en contra y otras más no saben, no contestan: división de opiniones o, en lenguaje taurino, pitos y aplausos.

     Yo no he visto la película y, a la vista de su metraje –ciento veinticinco minutos– no iré a verla en una sala de cine. Una película que dura más de noventa minutos tiene que ser excelsa para ser perdonada. Pero sí lo haré si en el futuro la dan en alguna plataforma. De esta forma podré seguirla entera o abandonarla a los cinco minutos –o a los noventa– si fuera menester.

     Lo que sí he visto es el trailer, y me ha parecido detectar un abuso de los primeros planos. Los primeros planos están muy bien cuando se administran homeopáticamente, pero agobian en caso contrario. La realidad hay que verla de cerca, pero también hay que mantener la perspectiva, el contexto incluso, y alejarse un poco. Bueno, ya se verá cuando toque.


jueves, 23 de enero de 2025

Shogun

 



Soberbia esta serie histórica norteamericana, Shogun, ambientada en el Japón del siglo XVI, con el telón de fondo de la rivalidad entre portugueses y españoles por repartirse el mundo (Tratado de Tordesillas) y con los ingleses (protestantes) tratando de meter la cuchara. Tiene no sé cuántos premios y parece que habrá nuevas temporadas. Es fascinante una civilización como la japonesa en la que “pisar el musgo es una falta de respeto”, pero donde la crueldad es omnipresente y asumida dentro de los códigos del poder. Hay un personaje femenino fascinante, una especie de samurai católica de gran belleza e inteligencia. Creo que se puede ver en Disney.



miércoles, 15 de enero de 2025

Decepción Eastwood

 

El director y el actor protagonista

He empezado a ver Jurado nº 2, la última película de mi admirado Cleent Eastwood y la he dejado. No me gustan las películas de tribunales y si además son con jurados aún me gustan menos. En mi opinión el sistema de jurados es una aberración. Qué un puñado de ignorantes --al menos en cuestiones legales-- juzguen a alguien, solo se les ha podido ocurrir a los norteamericanos. El resto del llamado Occidente lo ha copiado por mera sumisión al poderoso. Me decepciona que Eastwood malgaste las últimas energías de su vida en hacer historias como esta. Pero, quién sabe, dicen que es una obra excelente y puede que mi gusto simplemente no coincida con el de los entendidos.


lunes, 18 de marzo de 2024

Antidisturbios

Vicky Luengo

Otra serie española que me ha gustado: Antidisturbios, creada por Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen en 2020 para Movistar.
Un thriller con dos escenas de acción memorables: la del desahucio y la de los hinchas del Olympique de Marsella en el estadio Bernabeu.
La consabida trama de corrupción está llevada con mucha soltura y amenidad.
Respecto a las interpretaciones el nivel es considerablemente bueno, con diálogos brillantes sobre todo entre los componentes de la unidad de intervención. Muy destacable también una actriz que desconocía: Vicky Luengo.
Antidisturbios no es demasiado larga –seis episodios– y, lamentablemente– no habrá segunda parte.



viernes, 15 de marzo de 2024

Crematorio

 

Excelente serie española que desconocía. Es de 2011 y está basada en la novela homónima de Rafael Chirbes. Dirigida por Jorge Sánchez-Cabezudo se desarrolla en la costa levantina, con la corrupción urbanística, económica y política en todo su esplendor. Pepe Sancho, en su papel de promotor inmobiliario culto y cínico, está espléndido y domina toda la serie. A su lado una actriz con mucho encanto, Alicia Borrachero. Ocho capítulos bien dirigidos y ambientados. De lo mejor que he visto en series españolas. Pensar que no pude con la novela…


lunes, 26 de febrero de 2024

Stefan Zweig: Adiós a Europa



Veo en Movistar la interesante película Stefan Zweig: Adiós a Europa, de la directora Maria Schrader. En la película se relatan los años de exilio de este escritor austríaco, tras huir del nazismo debido a su ascendencia judía. París. Londres y, posteriormente Sudamérica –Brasil en concreto–, fueron los países en los que vivió.

Zweig fue un escritor preocupado por la tolerancia. Precisamente, quizá por exceso de esta virtud, se le criticaba su silencio respecto al nazismo. Es el caso de su amigo Philippe Roth, que se lo reprochaba en su correspondencia. Él consideraba, tal vez con razón, que esa actitud formaba parte de su libertad.

También puede que fuera un escéptico. En su ensayo sobre Ciceron dice que a la larga no se puede defender la libertad de las masas, sino únicamente la propia, la libertad interior.

La película concluye con su suicidio, junto a su segunda esposa, en la brasileña Petrópolis. Ocurrió un 22 de febrero de 1942. Mientras en la pantalla leen su carta de despedida caigo en la cuenta de que hoy, 82 años más tarde, también es 22 de febrero. Creía que estas cosas sólo le pasaban a E. Vila-Matas.

Esta casualidad me recuerda que he leído poco a Stefan Zweig y que tengo pendiente El mundo de ayer. Dicen que es el canto del cisne de la civilización europea. Puede que no anduviera descaminado.

viernes, 5 de enero de 2024

Mi estreno con Kaurismaki

 

Me ha gustado esta película y, en algunas secuencias, me ha entusiasmado. En realidad soy un novato en lo que al cine del finlandés Aki Kaurismaki se refiere. Puedo decir que tiene una forma minimalista de hacer las cosas que me anima a seguir contemplando su cinematografía que, según veo, es bastante amplia.
Fallen Leaves es muy triste, pero tiene excelentes dosis de humor. Es un humor más bien negro, pesimista y desencantado. Es posible que se trate de humor danés o, al menos, escandinavo. Me ha recordado un poco a los relatos de un escritor noruego que admiro y que se prodiga poco, al menos en estas latitudes meridionales: Kjell Askildsen.
En Hojas caídas hay una ternura omnipresente pero camuflada, una esperanza difusa, una resignación desamparada y un montón de guiños cinéfilos en forma de carteles de películas. La música y el color son determinantes y luego está ese extraño hieratismo de los actores que recuerdan a Buster Keaton.

sábado, 30 de diciembre de 2023

Plácido, qué triste


1. Ayer, muy animoso, me puse delante de la tele con el Plácido de Berlanga. Fue un intento de cumplir con el cánon. Nada. Fracaso. Lo dejé al cuarto de hora. No A soporto el griterío, la chabacanería y el que todos se pongan a hablar a la vez. Supongo que en su momento –año 1961– sería una peli muy transgresora, pero hoy a los jóvenes no les interesa este tipo de cine y a los mayores, al menos a mí, me resulta triste y tedioso. No sé qué le rondará por la cabeza al que programa este tipo de películas o, mejor, prefiero no saberlo. Se podrá argumentar que, en realidad, esta película pretende satirizar una época y una sociedad, pero yo prefiero el olvido y, sobre todo, no tener que volver a contemplar estas escenas.


2. Casi siete millones de espectadores vieron el año pasado a la espabilada C.P. comerse las uvas. La joven, por cierto, ha dedicado, como de costumbre, el mes de diciembre a exhibirse en los medios para promocionarse de cara a Nochevieja. Ahora se victimiza un poco –asunto que siempre vende bien– y dice que no salir un año más a hacer un estriptis rancio en la tele sería ceder ante el odio. ¡Pero qué lista es mi niña!

viernes, 22 de diciembre de 2023

¡Qué ruina de listas!

 


Katheryn Winnick, mi actriz revelación de este año, desde que la vi en Big Skay

No coincido con los críticos ni por recomendación. A este paso no vamos a ningún lado. De las diez mejores películas producidas por el cine español en el año que termina, según la revista El Cultural, hay nueve que no he visto. Sólo he visto una de ellas, que es la que ocupa el primer lugar de la lista. Esta lista ha sido confeccionada por los críticos que colaboran habitualmente en la citada revista. En opinión de estos críticos la mejor película española del año ha sido Cerrar los ojos, de Víctor Erice.

Sobre este película opiné en esta entrada de mi blog: Dicho lo cual sólo me cabe añadir: Si esta es la mejor, apaga y vámonos.

La lista de las 10 mejores películas internacionales la encabeza una película que me negué a ver. Se trata de Los asesinos de la luna, de Martín Scorsese. Y me negué a verla por varias razones: porque me saturé de toda la publicidad desplegada en el momento de su estreno; porque lo último que empecé de Scorsese, cuyo título no recuerdo, no me interesó; porque le tengo un poco de manía al cine de este hombre y porque creo que Taxi Driver es tan famosa como sobrevalorada.

La película que ha obtenido el puesto número 6, El sol del futuro, de Nanni Moretti, intenté verla pero como era el Día del Abuelo había una cola tan disuasoria que abandoné antes de llegar a la taquilla: odio llegar tarde al cine y, además, yo no soy abuelo (aunque podría). Lo tomé como un mal augurio y no he intentado volver a verla.

De la lista que comento tan sólo he visto El maestro jardinero, de Paul Schrder, que comenté en este enlace que no está mal, sin llegar a ser nada del otro mundo.

Y como este año he visto más películas de lo habitual, y acogiéndome al derecho al pataleo, señalaré que estoy ofendidito porque no se ha incluído Napoleón, de Ridley Scott, ni El regreso de las golondrinas, de Li Ruijun.

Dejo para la siguiente entrega la lista de mejores libros del año, según los críticos. Eso va a ser el acabose.

lunes, 18 de diciembre de 2023

Exodus, de Ridley Scott

 

Christian Bale y María Valverde

El británico Ridley Scott parece un director inagotable. Ayer noche pasaron en la tele Exodus: Dioses y Reyes, del año 2014. Aproveché para verla. Me sorprendió verificar que, pese al tiempo transcurrido desde mis estudios de Historia Sagrada, todavía recordaba la mayor parte de la historia de Moisés: la cuna rescatada de las aguas del Nilo por una princesa egipcia (1300 a.C.), su adopción por el faraón, la carrera militar, el descubrimiento de su identidad hebrea, el exilio a tierras de la actual Arabia Saudí, su trabajo como pastor, la vuelta a Egipto, las siete plagas, el rescate de sus hermanos hebreos esclavizados durante 400 años y, finalmente, el milagro de las aguas del Mar Rojo y las Tablas de la Ley.

La película, que tuvo un presupuesto de 140 millones de dólares, se rodó en Almería y en Fuerteventura. Además de Christian Bale, que la protagoniza, podemos ver a la actriz española María Valverde, cuyo perfil semita resulta encantador. La banda sonora fue escrita por el donostiarra Alberto Iglesias.

Lamenté, claro, no verla en pantalla grande: esta grandiosa obra no merece otro formato.

martes, 28 de noviembre de 2023

El Napoleón de Ridley Scott



El Napoleón de Ridley Scott es una caricatura, pero la película es extraordinaria. ¿Qué otra cosa podría esperarse del retrato de este hombre realizado por un inglés? Sin embargo, qué maravilla de imágenes, de recreación, de ambientación, de interpretación. Dos horas y media que se me han pasado volando, totalmente embebido en la pantalla.

He leído que van a sacar una versión de cuatro horas para ser consumida en pantallas pequeñas. Para un cinéfilo sería un error esperar a que ello ocurra y privarse de verla en pantalla grande; hay que ir a las salas, de lo contrario se verá otra cosa que no será en realidad esta película.

Scott nos pinta a un Napoleón sin modales, fanático de sí mismo, zafio, pésimo amante. Se olvida por completo de su obra política. Tan sólo le interesa su relación con Josefina y sus hazañas bélicas, derrotas incluídas, que para eso es inglés. Ni siquiera nos explica la razón de las guerras napoleónicas ni de las grandes coaliciones contra Francia. Parecen como caídas del cielo. La guerra en España, la batalla de Bailén, que inicia su decadencia, ni las menciona.

Pero al cine no se va a aprender historia. Para eso están los libros y los documentales. Probablemente hay tantos napoleones como las muchas biografías que se han escrito sobre este hombre. ¿Qué tiene de particular que Scott nos haya dado su propia versión? Sin embargo, pese a todo, cuánta belleza hay en esta película.

Sobre qué es real y qué ficción puede consultarse este enlace.





sábado, 18 de noviembre de 2023

The killer



Le he dado dos vueltas (ventajas del Netflix) a El asesino (The Killer) del norteamericano David Fincher, director de culto, según dicen. La primera vez me dejó pasmado; la segunda, un poco menos. Por si acaso no la veré por tercera vez, al menos hasta que pase algún tiempo.

   No sé qué tienen los lobos solitarios que resultan tan atractivos. En esta ocasión hay que reconocer que Michael Fassbender pone mucho de su parte para resultar tan convincente. Tanto la película como el actor me han recordado a la excelente El samurai, del francés Jean Pierre Melville, con Alain Delon como protagonista.

   En realidad, por muy atractivo que resulte, el personaje es un indeseable asesino, un sicario y quizá deberíamos hacernos mirar la razón por la que simpatizamos con semejante escoria moral. Seguramente se trata de que hemos perdido todas las referencias.

   Me dió tiempo a apuntar estas frases de las muchas que nuestro sicario desgrana a lo largo de la cinta:

   “No soy excepcional. Sólo soy distante.”

  “Para pasar desapercibido me disfrazo de turista alemán, evito ser memorable, mantengo la calma, sigo en movimiento.”

   “La nicotina, la carne roja y el estrés conyugal me hicieron el trabajo sucio.”

   “El único camino en la vida es el que has dejado atrás.

   Cuando termina la película me dirijo a Youtube y me pongo música de Los Smiths. El protagonista la escucha a todas horas. Yo también escuché mucho a los Smiths a mediados de los ochenta. Es este un curioso anacronismo.


POR cierto que, días atrás, apunté una hermosa cita pronunciada por el director David Fincher durante la promoción mundial de su película: “Los directores de cine somos perros amaestrados que aman hacer la voltereta y que los aplaudan después.” –Pensé que más o menos algo semejante nos pasa a casi todos, aunque no seamos directores de cine. Bien mirado sólo se salvan los que se pueden permitir pagar para que otros hagan las piruetas.

viernes, 10 de noviembre de 2023

Vidas pasadas, de Celine Song

El envoltorio es bonito: buena fotografía y bonitas vistas de Nueva York… aunque el ritmo es bastante lento. Menos mal que sólo dura hora y media. Sin embargo, el contenido es liviano e inconsistente.

Esta película me recuerda a Antes del amanecer, de Richard Linklater, con Ethan Hawke y la encantadora Julie Delpy. Pero no llega a la altura de ésta y se queda a bastante distancia.

En realidad, esta supuesta historia de amor está traída por los pelos. Los protagonistas, una pareja de escolares coreanos, se conocieron a los diez años de edad. Pero ella emigra con sus padres a Canadá y luego a los USA. El se queda en Corea. Veinte años después vuelven a encontrarse en Nueva York donde ella vive, casada con un escritor. Entre medio han hablado de vez en cuando por Skype.

Aquí no hay demasiado fundamento amoroso, entre otras razones porque lo que ocurre a los diez años no es determinante.

El personaje de ella no me ha gustado gran cosa. El está mucho mejor y es más atractivo y más inocente. Ella juega con la relación desde su seguridad matrimonial. De hecho ella ha cortado las relaciones por internet e, incluso, ha ido de visita a Corea con su marido y no le ha visitado a él.

Ella también resulta un poco engreída por su pertenencia a la sociedad norteamericana y desdeña discretamente a su país natal. El, por el contrario tuvo que hacer la mili y tiene un trabajo mediano, sometido a su jefe y sin horas extra pagadas. Ella es dramaturga. El está resignado.

Dicen que esta película se llevará algún Oscar y lo creo. Yo añoro a Hawke y Delpy. Tenían otra consistencia. Pero así está el patio (de butacas).




sábado, 21 de octubre de 2023

Dispararon al pianista



No había mucho donde elegir en la cartelera: las alternativas eran una de Hércules Poirot en Venecia (a estas alturas) y otra de temática trans. Decidí arriesgarme con una de animación, inducido por el reclamo de la bossa nova y la música brasileña. Desconocía la trágica historia del pianista brasileño Tenorio Junior, que fue secuestrado y asesinado en Buenos Aires por los militares unos días antes del golpe de estado de marzo de 1976.


La animación de esta película, obra del diseñador Javier Mariscal, colorista y excelente ambientación, está muy lograda. Pero estamos ante un documental, dirigido por Fernando Trueba, y no sé hasta qué punto la animación es idónea para este género.


Yo esperaba un musical pero la música es casi una excusa o un mero acompañamiento para ambientar una historia política. En realidad, apenas escuchamos otra cosa que fragmentos de canciones, lo que resulta bastante frustrante si esperas algo más completo.


Lo sustancial de la película es el asesinato de un músico prometedor, vanguardista, interesado en la conexión entre la bossa nova y el jazz moderno, seguidor y admirador de Bill Evans. El pianista Tenorio, de 34 años de edad, padre de cuatro hijos y con otro en camino, acompañaba a Vinicius de Moraes y Toquinho en una gira, cuando fue secuestrado por militares. Era un hombre sin relieve político. Se especula con que, tal vez, fue elegido por su aspecto (barba, pelo largo…). El caso es que salió de su hotel de madrugada para comprar un sandwich y ya no volvió. Todo indica que fue torturado y asesinado en la siniestra Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).


Una historia muy triste adobada con buena música y excelentes dibujos. 


viernes, 6 de octubre de 2023

Cerrar los ojos, Víctor Erice


Manolo Solo y José Coronado, los protagonistas 

Tenía mis dudas. Ya apenas recuerdo sus dos obras anteriores El sur y El espíritu de la colmena. Me daba pereza volver a sumergirme en el “estilo Erice”. Cuando supe que la película dura dos horas y cuarenta minutos me entraron sofocos. Me decide el saber que Erice ha cumplido ya los ochenta: a esas edades un artista que sigue activo merece un voto de confianza.
Un crítico habla de “la mística de la imagen”. Casi estoy de acuerdo. Es una película que se salva por su calidad como obra formal. Pero tiene muchos problemas, al margen de que le sobran esos cuarenta minutos.
Por momentos es deliciosa, casi sublime. Pero otros muchos resulta lenta y monótona. Se ha pretendido abarcar demasiado: dos historias que se anulan entre sí. La primera mitad, protagonizada por Manolo Solo, está muy lograda. Pero luego entra en el juego Coronado y empieza otra película mucho menos interesante.
Manolo Solo parece eclipsado por Coronado, pero el personaje de éste es demasiado etéreo, su historia, aunque muy intensa, no tiene recorrido.
Las nostálgicas referencias al cine, que son muchas, resultan enternecedoras, melancólicas pero estériles. ¿Se puede montar una película con la idea de que ya no es posible hacer un cine digno, de que este arte está acabado?
El cine de Erice me recuerda a la pintura de Antonio López. Recuérdese El sol del membrillo. Ambos practican un arte minucioso, laborioso, perfeccionista, casi manierista, pero con escasa emoción o, peor aún, con una emoción que cae, al menos en el caso de Erice, en el patetismo.
La escena final es patética y estropea mucho el conjunto. Debería conferir un sentido a la película y, en lugar de ello, la desvirtúa. Uno sale del cine preguntándose: ¿Tanto tiempo ahí sentado para esto? Esta película, al margen de su perfección formal (que no es poco ni mucho menos) ¿va a algún lado?

domingo, 3 de septiembre de 2023

Despechadas

Canciones de despecho amoroso las ha habido siempre, pero ahora van con nombre y apellidos.

*

The Patient 

Trata sobre un asesino en serie que secuestra a su terapeuta judío. Serie norteamericana, en 10 capítulos de 25 minutos (Disney). Interesante, algo lenta y con un final buenista que la estropea bastante. El asunto de los asesinos compulsivos no puede resolverse de la forma en que lo hace esta serie. La redención no es posible, ni debe serlo, a costa de tolerancia con los asesinos.

Pie de foto: Steve Carell, el terapeuta y Domhnall Gleeson, el asesino, a la derecha.


jueves, 17 de agosto de 2023

Godland, paisaje y nacionalismos

 



No me compensa sufrir tres cuartos de hora de tren, abarrotado de turistas franceses –y otros tantos de vuelta– para ver una película en formato casi cuadrado (4:3). Para eso utilizo alguna plataforma y la veo en la pantalla de mi ordenador. Dicho esto, que es un asunto nada baladí, debo añadir que Godland –pese a sus 140 minutos de metraje–, es una obra magnífica. Magnífica pero nada fácil de digerir.

Tiene dos partes bien diferenciadas. La primera es como un western en el que el paisaje se lleva la mayor parte del protagonismo. Y es aquí donde el formato cuadrado me tiene revuelto durante más de una hora. Qué desperdicio. No veo ninguna razón que justifique este capricho.

Se desarrolla en Islandia, una isla volcánica de paisaje entre inhóspito y alucinógeno, donde por efecto del viento y del mar, apenas hay árboles. Aunque hasta ahora no se lo he leído a nadie, esta es una película que trata sobre el nacionalismo, sobre el combate –violento– entre dos nacionalismos, encarnados en dos personajes. El protagonista es un cura evangélico danés –y fotógrafo más que aficionado– que realiza un duro viaje a través de Islandia con el objetivo de hacerse cargo de una pequeña iglesia en construcción en la costa islandesa.

En esta época, a principios del siglo XX o finales del XIX, Islandia es una colonia danesa. El antagonista es un islandés que dirige con sabia mano de hierro la expedición y que también se ocupa de construir la iglesia. Estos dos son más bien unos fanáticos que encarnan dos lenguas enfrentadas. El cura es incapaz de aprender islandés y el isleño se niega a hablar el danés, pese a conocerlo. Lo de la Torre de Babel fue un gran hallazgo.

La pequeña comunidad en la que se desarrolla la segunda parte también es protagonista. Junto a la iglesia vive un padre con sus dos hijas. Ellos se ocupan de albergar al cura en cuestión. Son de origen danés pero parecen haberse adaptado bien a la isla. Constituyen el tercer elemento de este ensayo visual sobre los nacionalismos.

Una película visualmente muy hermosa –con la salvedad citada–, más bien lenta y con algunos saltos en el argumento un poco extraños aunque magníficos (la erupción del volcán es un momento extraordinario). Una obra muy de cine-club, que se presta a mucho debate e intercambio de puntos de vista, lo que, precisamente, no he visto en la crítica española.