martes, 25 de noviembre de 2008

Borrascas de otoño 3


4 comentarios:

  1. Quietos y volando, simétricos respecto a las olas. Me ha gustado esta mini-secuencia.

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  2. Pero, ¿es que son los mismos -¿gaviotas?- los que están posados y los que vuelan?

    Saludos.

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  3. Gracias, Glo.

    Pedro,
    En efecto. Son unos patos viajeros que se han quedado un rato en la playa para descansar.

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  4. Cuando era niña, siempre que veía gaviotas notaba cómo se ensanchaban mis pulmones. Después supe que eso era una indescriptible sensación de libertad. Sigo pensando lo mismo. Sigo prendida de esa imagen única de unas alas desplegadas en toda su envergadura sobre el mar. Un día leí 'Juan Sebastián Gaviota' y no siquiera entonces dejé de admirar a las gaviotas, al revés, creció mi fascinación porque, como dice Bach en la dedicatoria de su librito. "Al verdadero Juan Gaviota, ue todos llevamos dentro", resulta que no sólo vamos del acantilado al desayuno, también podemos volar por volar, volar por alcanzar otros cielos.
    superiores

    Juan Luis Gaviota, no necesito decirte que te considero de la Bandada.

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