HA ESTALLADO un nuevo “escándalo” en la provincia. El periódico lo recoge hoy en portada a toda página. La policía vasca investiga dos chats con contenido "sexual y vejatorio" en los que participan más de mil alumnos de un colegio concertado de San Sebastián. Los alumnos, al parecer, serían inocentes y habrían sido incluidos en los chats por manos ajenas y adultas. Los foros incluyen material pornográfico e insultos “altamente desagradables”. A diferencia de otros casos similares, no sabemos quienes son los insultados o insultadas. Han sido los propios padres los que han denunciado el asunto. Tan sólo se han filtrados dos mensajes, ambos muy clásicos en foros como este. Son los siguientes: “Buenos días putas” y “Viva Franco”. El colegio se ha apresurado a pedir a los padres que saquen a sus hijos de ese antro digital y también que no toquen ni borren nada para no entorpecer las investigaciones policiales. Es muy probable que el “escándalo” se prolongue durante varios días. Qué rarito huele esto.
[...] CONTINÚA el escándalo de los grupos de wasap en los colegios. Ya han aparecido media docena de centros con menores de edad incluidos en al menos dos grupos. Creo que la mayoría son concertados, lo cual ya es bastante significativo, aunque no sé de qué, por el momento. No parece que los padres se hayan apresurado a poner denuncias en la policía. Sí lo ha hecho la dirección de uno o dos de los centros. La recomendación principal que se difunde a los afectados es que se salgan de ahí lo antes posible, consejo que, al parecer, los padres están siguiendo con diligencia. Sobre el contenido de los mensajes tampoco se ha publicado gran cosa. Insisten en que es “muy inadecuado”. No se tienen noticias de que la consejería vasca de educación se haya manifestado sobre el asunto.
MADRES escandalizadas (supongo que los padres también, pero yo sólo he leído testimonios de madres) porque sus hijos de 11 y 12 años han recibido pornografía en sus móviles, como si las criaturas no supieran acceder a sitios pornográficos abiertos y gratuitos sin necesidad de que nadie les envía nada. En qué pensaban cuando les compraron a sus hijos móviles con acceso a internet. Y ahora lloran, siempre es lo mismo y siempre terminan con lloriqueos.
[...] SIGUE en portada y a toda página el culebrón de lo que el periódico ha denominado “chats sexuales y vejatorios para menores”, aunque apenas hay novedades. La Fiscalía (mucho sale a la palestra la Fiscalía últimamente para cosa buena) ha pedido a las familias que entreguen los móviles de los niños para rastrear a los autores. También se sabe que el asunto crece como una bola de nieve ladera abajo: ya hay más colegios afectados. La policía vasca asegura que la investigación va para largo. Tengo mis dudas de que se vayan a entregar demasiados móviles para la investigación. Ni siquiera me parece que se vayan a presentar demasiadas denuncias, salvo que lo hagan los propios centros, que son los mayores interesados en que el affaire se esclarezca.
Por su parte, la consejería de Educación y el departamento foral correspondiente han salido de su mutismo. Asegura el consejero que no se trata de un tema de los centros sino que es más general y afecta a toda la sociedad y yo creo que tiene razón, pero echar balones fuera no parece una política demasiado responsable. El encargado foral habla de dar una respuesta “integral y coordinada entre centros e instituciones”, lo que equivale más o menos a un brindis al sol.

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